Del fotómetro al cucharón.

¿A quién le gusta comer bien?

A todos, pero cocinar bien en esta sociedad de prisas suele ser misión imposible. 

No hay tiempo. La cocina de la mama y de la abuela, si no las tenemos a mano para que nos rellenen tuppers, ha quedado en el recuerdo.

No es mala voluntad ni falta de ganas. ¿Cuántas veces desempolvamos aquel libro de recetas que nos regalaron? Y a continuación vamos al supermercado a por una bandeja de lasagna ya preparada que calentaremos en el microondas… O reservamos mesa en un restaurante italiano cuando queremos agasajar a nuestra pareja con unos tagliatelle a la vóngole.

Con este panorama, editar un libro de cocina puede parecer inútil. Salvo que el autor sea el ganador de Master Chef o un cocinero con varias estrellas Michelín. Y la autora del que publicaremos no es ni una cosa ni la otra. De hecho, la idea se le ocurrió durante una sesión de fotografía de comida para unos restaurantes , porque es fotógrafa profesional y como todo buen italiano ama la pasta “al dente” acompañada de una buena salsa y un parmiggiano recién rallado. Para alguien con esos gustos, el comerse unos macarrones con tomate de la góndola de preparados de un súper, puede ser un suplicio. También es cierto que cocinártelos tú mismo cuando tienes una profesión exigente y sin horarios es, al menos, improbable.

Anna sostiene y lo demuestra con su libro que solo hacen falta unos pocos ingredientes y no más de 10 minutos para comer como en el mejor restaurante italiano sin salir de tu casa. 

Durante la edición de este libro nos comprometemos a probar todos los platos que podamos. Engordaremos, puede ser, pero ¿quién nos quita lo comido?

¿Nos envidias?

¿Se te hace agua la boca?

¡Espera a que esté publicado y podrás ser tu propio chef italiano mientras hierves la pasta!